lunes, 5 de noviembre de 2012

LA ESCUELA COMO UN ESPACIO PARA COMPARTIR EXPERIENCIAS Y SU INFLUENCIA EN EL DESARROLLO COGNITIVO








DESARROLLO DE  LOS ADOLESCENTES IV.
 PROCESOS COGNITIVOS


LA ESCUELA COMO UN ESPACIO PARA COMPARTIR EXPERIENCIAS Y SU INFLUENCIA EN EL DESARROLLO COGNITIVO



BENJAMÍN PÉREZ ARMAS


4to. SEM.   ESPEDIALIDAD DE HISTORIA
 
NMTRA. MARIELI TECAMACHALTZI CÓRDOBA


 


 


El siguiente ensayo tiene por objetivo primordial hacer un recorrido rápido a través de varias lecturas a lo largo de la carrera y armar un discurso que ha de estar inmersa en una apología hacia la escuela como un espacio para compartir experiencias y su influencia en el desarrollo cognitivo.

Los ensayos analizados nos dan un primer acercamiento a las características principales de la escuela secundaria y la manera en que el contexto social inmediato influye en las aulas. El enriquecimiento y la valoración de los conocimientos que,  asignaturas específicas como Escuela y Contexto Social  nos proporcionan, son de vital importancia para conocer las características de una institución educativas; los tipos de roles que se les asigna a cada uno de los actores que intervienen en el devenir diario de la institución; el papel que juegan los educandos y los educadores en el proceso de enseñanza aprendizaje; las características propias de los adolescentes; la particularidad de cada uno de los jóvenes que tengamos a nuestro cargo; los detalles de trabajar con un grupo; la importancia de saber la  jerarquización y los roles de cada una de las partes que conforman una escuela; la determinación de docentes con vocación; las tentativas y consecuencias de convertirse en un mal docente.

Vicente Mayorga Cervantes, nos trae a nosotros su ensayo titulado El funcionamiento de la escuela secundaria y las condiciones del trabajo docente[1] nos presenta un panorama conciso acerca de la escuela secundaria y la diversificación del trabajo docente presentándonos dos panoramas, el primero es la heterogeneidad del contexto del aula y la falta de técnicas pedagógicas; los elementos que condicionan el trabajo docente; las condiciones materiales y las condiciones laborales.

Etelvina Sandoval Flores y su trabajo La organización formal[2] nos muestra la jerarquía y las funciones de cada una de las partes que integran a una institución educativa; es de especial importancia que sepamos a quien acudir en caso de dudas o problemas y como mejorar la escuela a la que pertenezcamos por medio de este conocimiento.



Los estudiantes en la escuela secundaria[3] de Sandoval Flores, nos presenta la manera en que una institución educativas otorga roles específicos a los actores que intervienen en esta, los conflictos y las relaciones que existe entre los estudiantes y la escuela, las perspectivas de los estudiantes hacia su institución y como esta institución observa a sus alumnos, creo que es de especial interés esta lectura pues nos acerca a la realidad de las instituciones educativas en México.
Lecturas como Cuando toda la adolescencia ha de caber en la escuela[4] de Jaume Funes Artiaga, nos hace reflexionar al igual que la lectura de Alejandro Estévez a años luz de distancia[5], en torno a los actores clave en una institución educativa, los maestros y los alumnos. La importancia que conlleva hacer las cosas por amor y por gusto es indispensable para nuestra labor docente, la vocación siempre será el mayor motor para la labor humanística del maestro; y conocer a nuestros alumnos, con sus características propias y el saber por qué se comporta de determinada manera, es tarea indispensable en la escuela. 

…¿Por qué los maestros –por lo menos los que yo he tenido y tengo- no le echan más ganas, más entusiasmo a la materias…[6]
El tiempo cotidiano en la escuela secundaria[7] de Rafael Quiroz nos lleva a conocer los tiempos en que se divide la rutina de una institución educativa, las actividades dentro y fuera del aula que tiene el profesor, sus comisiones en la escuela, cómo reparten sus tiempos los demás miembros de la escuela, los alumnos y sus actividades dentro y fuera de su colegio.   





Bibliografía


W      Artiaga, J. F. (1999). Cuando toda la adolescencia ha de caber en la escuela. En Escuela y Contexto Social. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 1er semestre (págs. 40-46). México: SEP.
W      Cervantes, V. M. (2004). BLOQUE I La vida en la escuela secundaria y su entorno. El funcionamiento de la escuela secundaria y las condiciones del trabajo docente. En Varios, Escuela y Contexto social (pág. 29). México: SEP.
W      Cervantes, V. M. (1999). El funcionamiento de la escuela secundaria y las condiciones del trabajo docente. En Escuela y Contexto Social. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 1er. Semestre (págs. 27-32). México: SEP.
W      Estévez, A. (1999). A años luz de distancia. En Escuela y Contexto Social. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 1er semestre (págs. 54-61). México: SEP.
W      Flores, E. S. (1999). La organización formal. En Escuela y Contexto Social. Programa y materiales de apoyopara el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 1er semestre (págs. 238-244). México: SEP.
W      Flores, E. S. (2008). Los estudiantes en la escuela Secundaria. En e. al., Escuela y contexto Social y Observación del Proceso Escolar (págs. 52-55). D.F.: SEP.
W      Quiroz, R. (1999). El tiempo cotidiano en la escuela secundaria. En Escuela y Contexto Social. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 1er semestre (págs. 52-58). México: SEP.



[1]  Cervantes, V. M. (1999). El funcionamiento de la escuela secundaria y las condiciones del trabajo docente. En Escuela y Contexto Social. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 1er. Semestre (págs. 27-32). México: SEP.
[2] Flores, E. S. (1999). La organización formal. En Escuela y Contexto Social. Programa y materiales de apoyopara el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 1er semestre (págs. 38-44). México: SEP.

[3] Flores, E. S. (2008). Los estudiantes en la escuela Secundaria. En e. al., Escuela y contexto Social y Observación del Proceso Escolar (págs. 52-55). D.F.: SEP.
[4] Artiaga, J. F. (1999). Cuando toda la adolescencia ha de caber en la escuela. En Escuela y Contexto Social. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 1er semestre (págs. 40-46). México: SEP.
[5] Estévez, A. (1999). A años luz de distancia. En Escuela y Contexto Social. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 1er semestre (págs. 70). México: SEP.
[6] Ibidem Estévez, A. (1999) p. 70.
[7]  Quiroz, R. (1999). El tiempo cotidiano en la escuela secundaria. En Escuela y Contexto Social. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria. 1er semestre (págs. 52-58). México: SEP.



MORAL Y COSTUMBRES DE LOS ATENIENSES ANTES DE LA ERA CRISTIANA





LA EDUCACIÓN EN EL DESARROLLO HISTÓRICO DE MÉXICO II

MORAL Y COSTUMBRES DE LOS ATENIENSES

W    ALUMNOS
 
EDUARDO BENAVIDES TEKAMACHALTZI
DAVID NORBERTO GONZALES CARBAJAL
            BENJAMÍN PÉREZ ARMAS

W    4to SEMESTRE EN LA ESPECIALIDAD DE HISTORIA




MORAL Y COSTUMBRES
DE LOS ATENIENSES




UBICACIÓN GEOGRÁFICA DE ATENAS

Atenas (en griego, Athínai o Athína). Situada en la llanura del Ática (91 m), en la Grecia continental, está rodeada por tres de sus lados de montañas, de entre las que destacan el monte Párnis, el Pentelikon (Pendéli) y el Himeto (Imittós). Dos pequeñas corrientes fluviales cruzan la ciudad, el río Cefiso (Kifisós) al oeste y el río Iliso (Illisós) al este. Capital del nomo y de la región del Ática, forma una región metropolitana unificada junto con su puerto, El Pireo, que se encuentra a 8 km al suroeste, en el golfo de Egina. Atenas domina la vida económica, cultural y política de Grecia.




MORALIDAD EN ATENAS


Todo ateniense debe tener hijos. Cuando no había descendencia, solía apelarse a la adopción, pagándose altos precios por los huérfanos de buena apariencia. Pero, a la vez, la opinión publica aceptaba el infanticidio como medio de protegerse contra el exceso de población y antieconómica. El padre podía exponer a su hijo hasta dejarlo morir ya porque dudara de que fuese su hijo por débil o deforme. Las niñas eran expuestas con más frecuencia, pues a la hija había de darle dote.
La exposición consistía en poner al infante en un recipiente de barro, en un recinto de un   templo o en algún otro lugar por si alguien quería adoptarlo. El código hipocrático prohibía al medico la practica del aborto pero la ley no lo prohibía.
Después de 10 días siguientes al nacimiento el niño era aceptado formalmente en la familia mediante una ceremonia religiosa que se celebraba junto al hogar domestico haciéndosele en tal ocasión presente y dándole un nombre. Los griegos solían tener más que un nombre, al hijo mayor se le ponía el nombre del abuelo paterno. Así que se repetían frecuentemente y para evitar confusión, se añadía, a veces el nombre del padre o del lugar de nacimiento por ejemplo Simon hijo de Milcaides.

JUEGOS INFANTILES
 Las niñas jugaban con casitas con muñecas y los chicos con soldados de arcilla. Los niños y niñas jugaban al aro, al escondite, a la gallina ciega, con cometas o a la cuerda. Cuando los niños tenían 7 u 8 años aprendían a jugar a los dados porque usaban el razonamiento que implementaba el cálculo de los números.




LA EDUCACIÓN FAMILIAR
EN ATENAS
Los niños atenienses solían tener un tutor, ya sea privado o en pequeños colectivos, pero sólo de los varones, pues las niñas no pisaban nunca la escuela. Todo lo que aprendía una joven ateniense era esencialmente las labores domésticas: cocina, tratamiento de la lana y tejido, y tal vez también algunos rudimentos de lectura, cálculo y música, y su madre, con una abuela o las criadas de la familia eran las encargadas de enseñarle. De hecho, las muchachas jóvenes apenas salen siquiera al patio interior de su casa, ya que deben vivir lejos de toda mirada, alejadas incluso de los miembros masculinos de su propia familia.
En Atenas, la enseñanza y la asistencia a clase no era obligatoria, el padre de familia gozaba de total libertad para educar a sus hijos o permitir que otros los educaran hasta los dieciocho años, edad en que el joven se convertía en ciudadano y debía realizar el servicio militar.
Hasta que el niño iba a la escuela (a los siete años), eran la madre y la niñera quienes se ocupaban de él y le proporcionaban las primeras enseñanzas, que consistían en historias tradicionales, mitología y leyendas nacionales.
A los siete años el niño comienza su "paideia", o formación cultural, pasando a la escuela, siempre de profesores particulares, donde cursaban sólo tres asignaturas: gramática, música y gimnasia. En cuanto el pequeño ateniense tenía edad para ir a clases pasaba, al menos en las familias acomodadas con varios esclavos, de la vigilancia de la niñera a la del pedagogo, que era un esclavo encargado de acompañarle a todas partes y de enseñarle buena educación, recurriendo, si era necesario, a los castigos corporales. El pedagogo lo acompañaba por la mañana a casa del maestro.





BIBLIOGRAFÍA:
N  Bengtson, Hermann (2008). Historia de Grecia. en: Desde los comienzos hasta la época imperial romana. Tomo I. Colección de Historia universal. Ed. Gredos. España. pág. 44.
N  Stephen L. Dyson (2007). En busca del pasado clásico. Ed. Ariel. España. pág. 23.
N  Hernández, M. E. (2010, 5 de enero). Historia de Atenas, [en línea]. Madrid, España: Recuperado el 22 de febrero de 2012, de  http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Grecia
N  Atenas. Microsoft ® Encarta ® 2008. © 1993-2007 Microsoft Corporation.













El 19 de noviembre de 1991 El Trenazo en Tehuacán



LICENCIATURA EN EDUCACIÓN SECUNDARIA
ESPECIALIDAD: HISTORIA
LEYENDA DEL TRENAZO

ALUMNO: 
BENJAMÍN PÉREZ ARMAS

PRIMER SEMESTRE
ASESORA:
MTRA. MARÍA ESPERANZA CRUZ GONZÁLES




EL TRENAZO

El 19 de noviembre de 1991 la ciudad de Tehuacán Puebla sufrió una terrible tragedia.

El tren marcado con el numero 9130 con 14 vagones cargado de sorgo y cemento salió de la estación de Esperanza rumbo al municipio de Santiago Miahuatlán se quedó sin frenos provocando que éste se descarrilara entrando al municipio a una velocidad de más de 200 kilómetros por hora arrasando con todo a su paso.


A partir de esa fecha Tehuacán no volvió a ser la misma y aunque han pasado 17 años de esa tragedia ferroviaria, familias enteras mantienen esa pérdida muy presente.

Ya que al descarrilarse en la entrada de Tehuacán murieron cientos de personas las cuales pasaban en autobuses, combis, autos, caminando e incluso en sus propias casas u oficinas cercanas.

Me tomó el tiempo de escribir esta introducción ya que en base a esa terrible tragedia no solo existe la anécdota que a continuación compartiré con ustedes si no muchísimas más que pueden escuchar y entender con mas facilidad.

Una noche saliendo de una fiesta traté de tomar un taxi pues ya era muy tarde, las calles estaban muy solas y solo pasó uno le hice señas, corrí, grité y no se detuvo, y justo detrás de él pasó otro quien si se detuvo.

Él me platicó que a esas horas sus compañeros taxistas habían acordado no levantar a ninguna persona pues habían recibido ya varios sustos.

El mas reciente fue cuando levantó a una joven con un bebé el cual traía un pañuelo en la cabeza, la muchacha subió en la parte de atrás y no le dio la dirección, le dijo que ella le iría indicando el camino, llegando a una calle la muchacha le dijo, entre en la avenida y doble en la primera esquina allí vivimos.

El taxista dobló tal como le había dicho la muchacha y al doblar solo encontró la entrada de uno de los panteones de la ciudad, confundido preguntó a la muchacha si era ese el lugar que le había dicho, pero cual fue su sorpresa, que al voltear ya nadie venia ocupando el asiento trasero…!!

Desconcertado e incluso asustado, regreso a su casa esa noche, al día siguiente regresó al panteón seguro de que encontraría algo en aquel lugar.

Comenzó a caminar entre las lápidas cuando una ancianita trataba de quitar los botes de agua sucia de la lápida de su familiar, él se acercó a ayudarle y al leer la lápida sintió un escalofrío cuando leyó:

“Aquí descansan las almas inocentes de la señora ….. y su bebé de 3 meses …. ”

El taxista le comentó lo sucedido la noche anterior a la ancianita, ella movió la cabeza tristemente y le dijo que no era la primera ves que le comentaban algo así, que sin duda alguna había sido su hija y su nieto a quien había visto la noche anterior, ya que ellos habían muerto el día del accidente férreo al ir caminando cerca de allí y que lo único que podía explicar del pañuelo en la cabecita del bebé era que al encontrarla ya muerta por el accidente, ella estaba tirada, abrazando a su bebé quien por uno de los fierros que salieron volando le había desprendido la parte de su frente.

El taxista quedó pasmado pero al mismo tiempo muy conmovido.

Esta historia la comparto con ustedes con el respeto que merecen estas personas como muchas otras que murieron ese día tan terrible, esperando que les agrade aunque fue un poco larga pero espero que valga la pena, no por morbo si no como una historia real.






HECHO REAL:

El 19 de noviembre de 1991 Tehuacán vivió uno de sus más trágicos y espeluznantes  accidentes en que murió tánta gente de una forma horrible.
La vía ferroviaria corría desde Esperanza  hasta Tehuacán entrando por la Avenida José Garci-Crespo y doblando hacia su derecha donde termina San Nicolás Tetitzintla describiendo una curva que al cabo sería el fatal sitio del desastre.
La máquina 1131 fue remolcada a Tehuacán el día 8 de noviembre de 1991 para ser reparada por un problema mecánico en su sistema de frenado.
El día 18 e noviembre, al recibirla e inspeccionarla, el maquinista de patio Rosendo Hernández recalcó a los oficiales de Ferrocarriles Nacionales el estado crítico y riesgoso de dicha máquina. No obstante su opinión, la máquina fue destinada a realizar labores de patio. Ése mismo día la máquina sufrió una quemadura en unos cables de alta tensión por lo que fue mandada a la ciudad de Puebla para su reparación, pero solo del sistema eléctrico ante la "falta de presupuesto".

El fatídico día 19 de noviembre la máquina fue destinada a realizar un viaje de Puebla a Tehuacán  enganchándole 20 furgones con 2 mil toneladas de carga. El maquinista encargado de manejarla fue el Sr. Antonio Sergio Castellanos Conde alias "la chicatana". Sergio y sus ayudantes sabían del mal estado de la máquina pero pese a sus advertencias y protestas a sus oficiales, fue terminantemente asignado a realizar el viaje so pena de asumir sanciones administrativas.
Sin más remedio "La Chicatana" emprendió el viaje a las 8:15 am. El viaje transcurrió sin contrariedades hasta la estación de Esperanza. Serían las 11:00 am cuando el maquinista y sus ayudantes bajaron del tren para hacer una rápida inspección, y decidieron continuar el trayecto.
En el kilómetro 23  comenzó el desastre, pues entonces se rompió la flecha que mueve el compresor de aire que hace funcionar los frenos del tren, inutilizándolos del todo.

Se trató de frenar el pesado convoy alterando el funcionamiento de los motores pero fue inútil. Los garroteros expusieron sus vidas deseganchando algunos vagones pero igual sería labor infructuosa; el tren seguía su curso con cada vez más velocidad.
A la altura de la población de Santiago Miahuatlán los tripulantes del tren mortífero decidieron saltar del monstruo de acero en movimiento a pesar de su velocidad de unos 80 km/h, pues estaban ciertos que de todos modos de no abandonarlo les esperaba una muerte segura. Saltaron al vacío con tan fuerte golpe al caer que "la chicatana" perdió el sentido.
A las 12:45 pm del 19 de noviembre de 1991 el tren de la muerte entró furiosamente a la ciudad de Tehuacán volcándose justo en la curva ya mencionada. Los automovilistas, acostumbrados al paso del tren detuvieron su marcha sin imaginar que la mole de acero con suu carga de sorgo y cemento se les iría encima con toda la devastadora energía cinética de sus mucho más de 2,000 toneladas netas a tan tremenda velocidad.

La máquina se salió de sus vías y fue a dar con un taller mecánico que justo allí se encontraba dejando la tierra llana, pues a su paso cercenó incluso unos gruesos pinos que se hallaban en las cercanías del taller.
Los vagones se precipitaron uno sobre otro aplastándolo todo a su paso. Un alud y nube de polvo y cemento sepultó a los infortunados automovilistas y peatones que se hallaron en el lugar y en el momento inadecuado de aquel día.
Luego del estruendo ensordecedor todo fue horror y confusión, las vías estaban retorcidas como frágiles alambres, los vagones yacían macabramente esparcidos y encimados tal como si fueran los juguetes desordenados de un niño gigante, las pesadísimas ruedas saltaron de sus vagones para ir a parar a gran distancia de la curva, la tierra estaba como escarbada y removida.
Hubo testigos presenciales que describieron una multitud de quejas y alharidos que poco a poco se fueron atenuando ante la muerte. Por doquier yacían restos humanos mutilados como en un dantesco rompecabezas del diablo. Los soldados acordonaron prontamente la zona pues hasta aún en casos lamentables como éste suelen darse los casos de rapiña.

"La chicatana" y sus compañeros en tanto despertaban de su conmoción. Cuando caminaban por  la carretera a Cuayucatepec fueron informados de la desgracia en la ciudad de Tehuacán. Se giró orden de aprehensión contra "la chicatana" en lo que él mismo llamaría la peor injusticia contra él enmedio del calvario que sufrió ése macabro día, pues fue manifiesta la negligencia de las autoridades de la empresa ferroviaria.

Al dia siguiente, 20 de noviembre, no hubo el tradicional desfile; en su lugar, una multitud enardecida se dio cita en la explanada municipal exigiendo a las autoridades la remoción de la vía férrea en ése sector... y una procesión... pero de ataudes camino del camposanto.
Muchos días duró la limpieza del lugar. Se trajo una increíblemente robusta grúa férrea con un gancho de la altura de un hombre para remover los hierros retorcidos. el ambiente empezó a saturarse de un extraño y repulsivo olor procedente de la descomposición de la sangre humana derramada que duró un considerable tiempo aún después del reordenamiento del lugar.
Cuando por fin se logró limpiar la zona flotaba en el ambiente un aire de pesadumbre. Las vías fueron retiradas; a lo largo de su trayecto desde ese cruce fatal hasta la estación se contruyó el boulevard que llevaría el nombre Héroe de Nacozari.
Ahora ya solo queda el recuerdo para quienes presenciamos los resultados de semejante catástrofe destructiva. En el lugar hay un pequeño monumento a las víctimas de uno de los peores desastre recientes en la historia de nuestra ciudad.

Fuente: Revista Xilonen  (1 de 2) de noviembre de 2005 entrevista a "la chicatana", testimonio propio y el "así lo dijeron por ahí"