martes, 27 de agosto de 2013

Análisis de blog “Periodismo Indeleble”






Análisis de blog
“Periodismo Indeleble”



El siguiente análisis de la obra de Darío Dávila: Periodismo Indeleble, se ha de tratar como lo que es, una simple y cabal andanza de mis pensamientos respecto al contenido mostrado en el “Blog”, y al igual que todas las críticas fecundas, la mía es dada, no sólo por la exaltación  que evocan mis pasiones como futura periodista;  al leer las líneas de la página web, también hago un llamado a la razón y a mi capacidad de escrutinio.      

He de empezar,  haciendo mías las palabras  de  François de la Rochefoucauld; escritor francés del S. XVII:
“La libre comunicación de los pensamientos y las opiniones es uno de los derechos más preciados por el hombre. ”



Al igual que la frase antes citada taladra mi cabeza repetidamente, el poder expresar los hechos y eventos relevantes y subversivos de la sociedad en la que vivimos es punto medular  de los más de veinte lustros de lucha social en nuestro país.  
Es escandalosa la forma en que el periodismo y la investigación se han “atrincherado”  en las redes sociales dejando de lado al gran público; analicemos algunas causas: un estado corrupto que protege y alimenta la raíz  de la violencia en nuestras calles, una plutocracia internacional que estimula las ridículas desigualdades sociales imperantes en todas  latitudes del globo, las hordas exacerbadas de ciudadanos estadounidenses, que, sin importar las consecuencias, buscan absurdos estilos de vida basados en quimeras psicotrópicas y consumistas; y ante todo mujeres y hombres antipáticos, carentes de espíritu combativo encaminado al desarrollo humano. 

Si bien es cierto que los espacios en internet y las redes sociales son una de las formas más novedosas de transmitir y perpetuar el conocimiento humano, también es sencillo perder la veracidad en los muchos  de los rincones de la web; una prensa escrita que es amedrentada por organizaciones delictivas y la imposibilidad de las autoridades para hacer frente a  los recientes acontecimientos que denotan un México violento y menos civilizado, orillan al periodismo y la prensa a una lenta y trágica alineación de una realidad oligárquica que resulta indiferente a los graves problemas del inmenso colectivo mexicano.



La extorción, el soborno, las desapariciones y la coerción impuesta a la prensa y el periodismo denotan una grave emancipación de la ingobernabilidad del estado mexicano, dejando a su suerte a los medios  de comunicación escrita; que por supuesto no son los más populares en nuestro país, todo lo contrario, los periódicos nacionales son de los menos leídos en el mundo; remedio:  la internet presenta una buena opción, barata, rápida, interesante, pero se dejan a un lado problemas medulares como la veracidad, el análisis de la noticia por parte público, el sensacionalismo, los enfoques de los reportajes.

Si permitimos que la prensa  escrita comprometida con el pueblo  perezca, los sitios de la web pronto serán los siguientes en el itinerario de los grupos delictivos. ¿Qué clase de periodismo practicaremos?

El sitio de Darío Dávila  presenta un enfoque arriesgado que inmola positivamente al periodismo independiente, el problema con este tipo de lugares en el ciberespacio,  a mi entender, son fundamentalmente dos;  primeramente el alcance y la difusión; y por último los enfoques caprichosos que pueden llegar a dominar estas plataformas de búsqueda.

En el espacio analizado aparecen repetidamente “formular y recetas”, para abordar diversas formas de investigación y trabajo de campo en el periodismo; considero que,  sin una formación seria y cimentada responsablemente,  muchos investigadores y periodistas  desarrollarían un empirismo paupérrimo que perdería el enfoque social, trasladando los hechos y su impacto social, a un sensacionalismo mercantilista.

Dejando constancia de mi juicio en las líneas antes presentadas, dejo al lector mi final testimonio del análisis y concluyo con mi siempre constante y evolutiva percepción del mundo que ha de enriquecerse con los años, mientras siga siendo una mujer con uso de razón y apasionada al periodismo responsable.   


 Lic. Gabriela López Mendoza



martes, 4 de junio de 2013

ENSAYO DE LA ENTREVISTA A JORGE LUIS BORGES DE ELENA PONIATOWSKA



 LIC. GABRIELA LÓPEZ MENDÓZA

 



ENSAYO DE LA ENTREVISTA  A JORGE LUIS BORGES
DE ELENA PONIATOWSKA


Una de las primeras impresiones, al tener en mis manos la entrevista de uno de los grandes de la literatura universal, no fue para nada “pauperrismo mental”; paradójicamente, una lectura tan pequeña, fue capaz de causar una de las emociones más fecundas. Años atrás, tuve la oportunidad de leer El Aleph  y me imaginaba un universo de posibilidades y realidades; todo en un solo punto convergente… Maravilloso.
Ahora, de manos de  “mi” Elene Poniatowska, trae a mí, la entrevista de uno de mis personajes favoritos, y como generalmente pasa, uno se observa a sí mismo concibiendo a los “grandes” sólo por sus obras; esta oportunidad significó la construcción de un Borges más humano, más cerca de mi ser, menos idealizado.
Si bien conocía su ateísmo y su terrible ceguera; me eran extrañas sus formas de trabajo, ideas, su hermosa timidez, esa posición casi autista del hombre más ateo y más espiritual que haya conocido.
Su postura amable y su trato humano lo elevaban más allá de cualquier posición política;  aunque tengo que confesar que lo imaginaba más “izquierdoso”; no un reaccionario inmoderado, pero si más enérgico; Borges a través de su obra enmarcaba una de la posiciones humanas más exquisitas, la filantropía.

La obra de Elena muestra a nuestro personaje principal; deja caer de ipso facto el telón de un mito y muestra un ser humano con virtudes y defectos; alentado por su olimpo amor a la escritura, inicia toda una senda que han de seguir muchos de los escritores y literatos latinoamericanos; un camino marcado por la escritura fecunda heredable a la humanidad.      
Saber de su vida a través de  una forma más intima; significa una mejor construcción de Jorge Luis Borges  en mi ser.  


 LIC. GABRIELA LÓPEZ MENDÓZA

 


ENSAYO DE LA ENTREVISTA  A JORGE LUIS BORGES
DE ELENA PONIATOWSKA


Una de las primeras impresiones, al tener en mis manos la entrevista de uno de los grandes de la literatura universal, no fue para nada “pauperrismo mental”; paradójicamente, una lectura tan pequeña, fue capaz de causar una de las emociones más fecundas. Años atrás, tuve la oportunidad de leer El Aleph  y me imaginaba un universo de posibilidades y realidades; todo en un solo punto convergente… Maravilloso.
Ahora, de manos de  “mi” Elene Poniatowska, trae a mí, la entrevista de uno de mis personajes favoritos, y como generalmente pasa, uno se observa a sí mismo concibiendo a los “grandes” sólo por sus obras; esta oportunidad significó la construcción de un Borges más humano, más cerca de mi ser, menos idealizado.
Si bien conocía su ateísmo y su terrible ceguera; me eran extrañas sus formas de trabajo, ideas, su hermosa timidez, esa posición casi autista del hombre más ateo y más espiritual que haya conocido.
Su postura amable y su trato humano lo elevaban más allá de cualquier posición política;  aunque tengo que confesar que lo imaginaba más “izquierdoso”; no un reaccionario inmoderado, pero si más enérgico; Borges a través de su obra enmarcaba una de la posiciones humanas más exquisitas, la filantropía.

La obra de Elena muestra a nuestro personaje principal; deja caer de ipso facto el telón de un mito y muestra un ser humano con virtudes y defectos; alentado por su olimpo amor a la escritura, inicia toda una senda que han de seguir muchos de los escritores y literatos latinoamericanos; un camino marcado por la escritura fecunda heredable a la humanidad.      
Saber de su vida a través de  una forma más intima; significa una mejor construcción de Jorge Luis Borges  en mi ser. 

jueves, 2 de mayo de 2013

LA TEJEDORA DE SUEÑOS



LIC. GABRIELA LÓPEZ MENDÓZA

 


LA TEJEDORA DE SUEÑOS

Al sol del medio día, sobre el asfalto de las calles que forman la periferia del zócalo, se muestra la escena del trueque, la vendimia, el alboroto de la gente que viene y que va, las palabras fluyen en su caudal que emana de las bocas de las marchantas que pacientemente esperan. Ella también espera, pues ya a la sombra de su vejez, es lo único que le queda por hacer. Esperar.
 Desde hace ya varios años que no deja tan bien el negocio. Lo aprendió de   sus padres, quienes a su vez, lo aprendieron de sus tíos abuelos, es un arte familiar que si bien maravilla a la vista y al tacto, corta y curte las manos y el espíritu del artesano del carrizo. 
Si bien, todos sabemos que los canastos, “quihuilas” y artesanías son admiradas, en la mayor parte de las exposiciones culturales y ferias; pocos saben lo que se encuentra implícito. Doña Ofelia Santiago Pantaleón, a sus 78 años y oriunda de la población de San Francisco Altepexi, Puebla; se sostiene económicamente principalmente trabajando el carrizo.
Viuda desde hace ya varios años, el alcohol le arrebató a su marido tras un accidente en Sonora, Tuvo que pasar años sosteniendo a sus tres hijos varones, uno de los cuales de cuando en cuando manda dinero de los E.U.A., trabajando como lavaplatos. Sus otros dos hijos le ayudan en la labor de recolectar, cortar y trabajar haciendo encargos de canastos de diversos tamaños.
Encontré a Doña Ofelia vendiendo sus productos el sábado en el mercado de Ajalpan, ciudad vecina de Altepexi; a lo cual nos hablaba de las características del trabajo y lo pesado que ya le resulta salir a vender mientras sus hijos le ayudan a mover la carga de los canastos. Recordando algunas de las palabras de Martín, uno de los hijos de Doña Ofelia:    “Una vez tuvimos un encargo de 100 canastas para hornear … pus nomás las vendimos a 20 pesos una, después nos enteramos que el comprador de Ajalpan las había vendido en una feria pasada en la ciudad de Puebla, ¡nomás apremie usted!, de a 80 cada canasto, nomás quieren comprar barato y fregarnos”.
Casos como los de Doña Ofelia, nos muestran los terribles tratos a los que muchos de los artesanos, no sólo, los que se dedican al carrizo; son víctimas de atropellos y a la indiferencia de muchos, no es raro ver personas “regateando” el trabajo y el esfuerzo de productores y artesanos humildes; el mismo producto puesto en un escaparate de cualquier plaza comercial triplicaría fácilmente su valor, y las manos que forjan sueños e ilusiones de salir adelante, seguirán cortándose y lastimándose a cambio de poco, muy poco.